Varias horas de charlas (en principio como un juego) con el Lic. Gustavo Arrieta, nos llevaron hasta el seminario. 

la idea era mostrar como cocinamos, y al mismo tiempo tener el punto de vista de otro profesional explicando paso a paso, que sucede cuando vamos haciendo nuestro trabajo.

Podriamos haber usado cualquier tipo de recetas, pero elegimos hacer, no las recetas de un libro de cocina, ni tampoco las recetas que consumen los turistas, ni las clásicas de un restaurant, quisimos hacer los platos que comiamos de chico en casa, (esos platos que no están en los libros), o la verdadera cocina que tenían nuestras madres o abuelas en sus manos.

Para brindar un toque de simpatía, enseñar algo diferente, y mostrar que esto sucede en todas las cocinas, dejamos las recetas de nuestros hogares para otra oportunidad, y entramos por la puerta de atrás, en la casa de una familia Bahiana, la cual nos llevó (como era de esperar), que ciertas técnicas, no se llevaran bien, con las costumbres de esa familia del norte de Brasil.

Veíamos, que años de estudiar gastronomía, muchos mas años trabajados en hoteles y restaurantes, y diez viajes realizados a Brasil, no era tan fuerte como la cocina enseñada de generación en generación.

Les agradecemos sinceramente a todos los estudiantes que nos acompañaron, disfrutamos mucho de ese momento, esperamos que ustedes tembien, saben que cualquier duda o inquietud, en el porque de la cocina, o de la cocina brasilera, será un placer poder responderles.

Agradecemos 
a Alzira de Jesus do Nacimento, por su simpatía, su alegría, sus manos de buena cocinera, y dejarnos entrar en la cocina de su casa en Bahia
a Juan Carlos Sequeira, por su profesionalismo, su actitud, y generosidad.
y al Instituto IEA, por transformar lo que empezó como un juego, en una realidad.

Cocinadamente 

Gracias