Cultura culinaria de las flores
En diversos países de Oriente, se usan desde tiempos antiquísimos las flores de rosa, del naranjo y el limón como condimento de deliciosos platos y como ingrediente de confituras.
En los países por del Mediterráneo se conoce más el uso culinario de las flores de calabaza y calabacín, bien de primer plato como de guarnición, rellenas, fritas, etc. 
Cocinar con flores
En flores para la cocina hay que seguir unas pautas tan rigurosas casi como con los hongos, ya que las hay comestibles y también tóxicas. Ser precavido y tener claro no todas las flores se pueden comer, son dos premisas a tener en cuenta antes de consumir cualquier flor. Las flores de la florería, por ejemplo, no son las más indicadas, ya que para mantenerlas frescas suelen añadir al agua conservantes que resultan tóxicos para la salud. 
No obstante, cuando se cocina con flores, conviene seguir unas normas culinarias, tal y como se hace con el resto de alimentos:
– Procure que las flores realcen el sabor del alimento principal y que no lo enmascaren. 
– Consulte con un especialista en el tema en caso de dudar si una flor es comestible. 
– Elija las flores de día y con tiempo seco. 
– Recoja tan sólo las que se vaya a utilizar en ese momento.
– Lave las flores con sumo cuidado en agua fresca, sin arrugar los pétalos.
– Elimine los estambres, los pistilos y la base blanca de los pétalos para evitar que dén un gusto ligeramente amargo. 
– Una vez lavadas, déjelas colgando para que se escurran, séquelas con delicadeza con ayuda de una servilleta, cogiéndolas por el tallo.
– Algunas flores se pueden secar para usar fuera de temporada, como la lavanda, el brezo o las rosas.
– La mayor parte de las flores se pueden conservar en heladera y se mantienen frescas y en perfecto estado durante una semana. 
Ejemplos de platos exóticos y sorprendentes
Los pétalos de rosas recién cortados, dorados en la sartén sin una gota de aceite y espolvoreados con azúcar hasta quedar escarchados. En países como Argelia o Túnez se emplean para perfumar platos como el cus cus y ciertos guisos de cordero. Su agradable aroma, su belleza y su sabor dulce las convierten en un atractivo ingrediente. Hoy, se emplean frecuentemente en ensaladas acompañadas de frutas. Cuanto más perfumadas sean las rosas, más sabor y más olor dejarán en el plato. 
Las ensaladas de pétalos de crisantemo o de magnolia, flores de jazmín y de hibisco son ideales como guarnición de las aves y los pescados.
Las flores de jazmín son muy utilizadas en Indonesia para perfumar platos de pollo y otras aves.
La flor de menta, de tomillo o de ciboullete combinan estupendamente con el pescado. 
En Europa, las flores se usan básicamente para aromatizar bebidas. En las ensaladas, se limitan a decorar; aunque cada vez es más frecuente encontrar mantequillas compuestas que se condimentan con pétalos de flores de jazmín, de naranjo o de limonero. 
Las capuchinas, unas de las más utilizadas desde antiguo, debido a su sabor algo picante al principio recibían el nombre de berros de las Indias. Se emplea en ensaladas y combinan muy bien con perejil, estragón y cebolletas.
Las violetas combinan especialmente bien con las endibias y como relleno para tortillas. De sabor suave y delicado, se pueden consumir frescas, secas y confitadas. 
La flor de lavanda es muy versatil y puede añadirse al conejo, al pollo y al arroz, así como emplearla para elaborar dulces y helados. 
Las caléndulas eran muy apreciadas en la antigüedad por sus cualidades comestibles en La India, Grecia y algunos países árabes. Por su ligero sabor amargo, la caléndula se empleaba, junto con sus hojas para aromatizar caldos y bebidas. 

Receta de Dulce de Rosas
Ingredientes:
Rosas perfumadas 15 
Azucar 1 y 1/2 kg 
Limon 1 rodaja 
Agua cantidad necesaria para cubrir 
Preparacion:
Deshoje las flores, lave los petalos y escurralos. Luego, con las manos, retire el extremo blanco, sequelos con papel absorbente, coloquelos en el bol y mezclelos con 1/2 kg de azucar. Deje reposar 1 dia. 
Vierta el resto del azucar en la olla, añada la rodaja de limon y vierta la cantidad necesaria de agua para cubrir. 
Lleve a fuego fuerte y deje hervir unos 10 min. 
Entonces, añada la mezcla con petalos, baje el fuego a lento y deje cocer hasta que esten bien tiernos, entre 40 a 60 min. 
Retire, deje enfriar y envase.