Después de más de veinte años de carrera, Iliana “explotó” en popularidad de una manera increíble: luego de que el año pasado la prensa la destrozara por su interpretación de Libre en Cantando por un sueño. Pero ella logró revertir la situación, y no sólo terminó ganando el concurso – y sacando un disco -, sino además el cariño de la gente, que hoy la sigue en todo lo que emprende.

Por estos días, es una de las participantes más populares de Bailando por un sueño, el exitoso programa de canal 13; está protagonizando El Show de Iliana y el ratón Pérez, un espectáculo teatral para niños; acaba de presentar Iliana te la canta, un libro en el que “el personaje” – como ella llama a “la Iliana” que aparece en los medios, algo así como su otro yo – aconseja a las mujeres para que consigan sus propósitos; y, como si todo esto fuera poco, se hace tiempo para cocinar el exquisito tiramisú que lleva al programa, ocuparse de sus dos hijos adolescentes y de Fabián “Rossi”, su marido, quién hoy es casi tan famoso como ella.

¿Cómo describís el momento profesional que estás viviendo?

Creo que es el momento más álgido de toda mi carrera. Pensé que iba a ser Cantando por un sueño, pero me supero año a año (risas). Hoy Bailando por un sueño y El show del ratón Pérez, hacen que no tenga ratos libres, ni siquiera para ver mis bailes. Estoy feliz porque trabajé toda la vida para esto y me pasó. Soy una afortunada porque hago lo que me gusta, disfruto de mi trabajo y me agarra en un momento en el que ya tengo mi familia formada, muy relajada y muy madura.

¿Cómo te llevás con las críticas?

La verdad, soy una agradecida porque después de ver mi esfuerzo, los mismos críticos que me habían descalificado en Cantando por un sueño, se revirtieron y valoraron lo que hice. Estoy muy agradecida de que hayan entendido al personaje y el porqué de mi trabajo.

¿Cómo te llegó la propuesta para protagonizar el show del ratón Pérez?

Por los recitales que estuvimos haciendo con Ricardo (su compañero en Cantando por un sueño) por todo el país, que fueron multitudinarios y convocaban a la familia entera. Ahí se empezó a palpitar mí llegada con los chicos. Sin ser una propuesta infantil, se llenaba el escenario de chiquilines que bailaban conmigo. Y lo mismo pasó en el espectáculo de Mar del Plata (La familia con Iliana hace sonar la campana). El ratón Pérez está inspirado en esta ida y vuelta con los chicos. La participación es muy activa, cada chico quiere contarme quién es y de dónde viene…

¿Te gustaría desarrollar una carrera como conductora infantil?

Uno nunca sabe. Uno propone y el medio dispone. Si me hubieran dicho que iba a pasar exitosamente por todos los géneros que pasé, no lo hubiera creído. Lo que sí sé es que tengo ganas de seguir haciendo cosas apuntadas a lo familiar, me encanta el humor que involucra a toda la familia. También tengo armado un formato de magazine para la mujer, que está esperando su lugar en la televisión.

¿Cómo surge la idea de escribir Iliana te la canta, tu primer libro?

Me llegó la propuesta desde la editorial Vergara. Es una historia que viene desde el año pasado: como yo no hablo con Marcelo (Tinelli) fuera de lo que se ve en el programa, los únicos encuentros que tengo son ahí, yo anotaba en un cuadernito anécdotas sobre mis amigas, el country, cosas divertidas que luego decía o no al aire. Cuando vino la propuesta del libro, usé ese material. Me ayudó muchísimo la gente de la editorial. Mi personaje es una especie de consejera, apunta a entretener a las mujeres, quienes se van a ver reflejadas en los distintos temas que toco en el libro.

¿Te sentís realmente un referente para la mujer?

La mujer se engancha conmigo, tengo mucho público femenino, y no sé si es por identificación o por esta cosa de animarse a transitar por espacios por los que otras no se animarían. Este libro revela mucho de la sicología femenina desde la visión del personaje, cosas que ni Iliana se animaría a decir.

¿Realmente cocinás, como se ve en ShowMatch?

Sí, aunque ahora estoy con mucho trabajo y no puedo. No me gusta llevar algo comprado, porque la elaboración me da material para contar al aire. Todo el proceso hace al relato y a la creatividad. Viniendo de familia italiana, me imagino que además te gusta comer bien… A las gordas que nos gusta cocinar nos gusta comer (risas). Y todas las cosas dulces que sé hacer las aprendí porque me gusta comerlas. Pero no soy tan amante de los guisos, soy bastante ligh para comer.

Hoy tengo tanto desgaste que siento que soy como un auto que necesita nafta para funcionar. Trato de estar bien alimentada y, de vez en cuando, me permito algún gusto.

SHARE
Previous articleVeronica Lozano
Next articlePan Francés

LEAVE A REPLY